Si bien llamo a todos con los brazos abiertos para que vengan y se entreguen a Mí, y así pueda Yo comunicarles Mi amor, Mi felicidad, Mi ungimiento, Mi satisfacción y Mi fortaleza, son muy pocos los que optan por acercarse y darse por entero a Mí.
Si supieras! Si pudieras ver lo que anhelo darte. Cuánto ansío estrecharte en Mis brazos, volver realidad todos tus deseos y hacer estallar tu corazón de alegría, de forma que se desborde y derrame Mi amor sobre los demás! He ahí la verdadera felicidad y contentamiento.